“Vida del Ucayali”

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El río Ucayali desde el puerto de Pucallpa, por Diego Sanguinetti

     Todo el mundo debería ir a un país empobrecido. A una zona empobrecida de un país empobrecido. Aunque sólo sea para quejarnos un poco menos. Y ser agradecidos un poco más.

VIDA DEL UCAYALI

El viejo y dorado sol se levanta tras la ribera,
Sus brazos se dejan ver al son de una canoa de pesca,
Con unas pocas sardinas que servirán de comida
A alguna pobre familia que son más de diez (bis).

Y mientras en el hogar su choza de cuatro cañas,
La madre ya siente el mal del tifus en su “charapa”,
Y un niño de siete años con un pate entre los brazos
Descubre que es como barro el agua que va a tomar (bis).

De camino a la chacra con la yuca y la papaya
Una anciana se dirige, la más vieja del lugar,
Su nieto está a su lado con los ojos siempre tristes,
Con pesados canastos volverán a la ciudad.
Espera en Contamana conseguir algunos soles
Y creer que así mañana sus seis hijos comerán
Un poco de arroz blanco y tal vez unas bananas
Aunque de madrugada por el hambre llorarán.

Un buque en el malecón anuncia que con la armada
Se rige bajo el terror la ciudad de Contamana,
En nombre de un comandante requisando el equipaje
De un humilde comerciante que le ruega a Dios (bis).

Trabajos de sol a sol en beneficio del alcalde,
Chaucheros sin vocación por un sueldo miserable,
Con las espaldas quebradas como mulitos de carga
Sintiendo que la jornada va a engordar a su patrón (bis).

Y mientras los shipivos se divierten dando el timo
Con mocauas y pulseras a un turista accidental,
Se ve desde el camino que sonríe a su compañera
Creyéndose más listo que los indios del lugar.
Y cuando el sol se escapa a dormir con los gallinazos,
Los zancudos amenazan a quien pretenda intentar
En plena luna nueva al otro lado de las playas
Huevos de taricaya o un motelo capturar.

Se nota triste la selva cuando duerme el Ucayali;
Lo que es refugio de fieras no es buen sitio para nadie.
La noche se vuelve amarga para quien desde su hamaca
No sabe si a la mañana sobrevivirá (tris).

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Acerca de Rafa Poverello

Más allá de la falsedad del nombre, pues no soy pobre ni aunque quisiera en virtud del bagaje socio-cultural del que me es imposible escabullirme, mi espíritu anda de su lado, no porque sean buenos, sino porque se les trata injustamente.
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2 respuestas a “Vida del Ucayali”

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