Regla de tres


    Es merecedor de perdón el ignorante, mas difícil remisión puede recibir el manipulador. Al ignorante puede hacerle reaccionar una noticia desconocida, al manipulador tan sólo puede hacerle cambiar un milagro.

    Viene a cuento esto por las múltiples declaraciones de los dignatarios europeos (¿no habría otra palabra que no proviniera de la misma raíz que dignidad?), entre los que habríamos de incluir a nuestro ínclito presidente del gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, tras la última y terrible tragedia cerca de las costas de Lampedusa en la que han perdido la vida cientos de seres humanos, acerca de la necesidad de fomentar un clima de estabilidad en los países de origen para evitar que estas personas se vean en la obligación de abandonar su hogar. Ya lo dijo el verano pasado, y ahora lo repite.

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Inmigration by MaxHierro

    Entonces reflexiono, hago cábalas mínimas y me acojo a una simple regla de tres suponiendo, sin dolo ni mala fe, que aunque don Mariano haya estudiado Derecho y lo mismo es de letras, si el que suscribe -un vil estudiante de BUP en latín y griego- sabe relacionar determinados aspectos Rajoy ha de saber hacer lo mismo, pues cuenta además con muchos más datos. Luego, si no puede ignorarlo o es imbécil (en el justo término empleado por la RAE en su primera acepción: alelado, escaso de razón) o manipula la verdad según el interés personal.

Mas como mi intento sólo pretende un mero ejercicio de mayéutica, es decir, para neófitos, llegar al conocimiento a través del cuestionamiento ayudando a una persona a que lo alcance a partir de sus propias conclusiones, habremos de atenernos a los hechos objetivos.

     Primero: la embarcación que naufragó cerca de Lampedusa hace justo una semana partió de Libia, como suele suceder últimamente debido a la proximidad costera entre ambos países. El éxodo masivo de ciudadanos procedentes de Libia o de Siria, que son una gran mayoría de los inmigrantes que cruzan hasta Italia, ha aumentado drásticamente en pocos meses debido sobre todo a dos causas. En Libia, desde hace apenas un año se han intensificado los combates entre los grupos militares que tratan de hacerse con el control del país que permanece sumido en la inestabilidad. Respecto a Siria, a causa de la guerra civil casi cuatro millones de personas se han visto en la obligación de huir como refugiados a países vecinos, cuyos campos de acogida están al borde del colapso.

     Segundo: las exportaciones españolas de material de defensa a Oriente Próximo autorizadas en 2013 ascendieron a más de 260 millones de euros (alrededor del 7 por ciento del total de operaciones autorizadas) y las exportaciones realizadas alcanzaron los cerca de 1.380 millones de euros, un 31 por ciento del total. Entre ellas se podrían destacar por su particular importancia -y las denuncias de determinados organismos como Amnistía Internacional- las que se efectuaron a países con un gobierno en situación de inestabilidad democrática o en guerra civil. Mismamente la autorización de una licencia de exportación de material antidisturbios a Libia por valor de casi 7 millones de euros y de material de defensa por cerca de un millón de euros, así como armas de caza y tiro deportivo por importe de casi 300.000 euros.

     Por otro lado, entre los tres principales países receptores se encuentran Arabia Saudí (3.600 millones) y Emiratos Árabes Unidos (1.500 millones), dos estados que, como es bien sabido por personas de ciencias o de letras, apoyan a una de las partes en conflicto en Siria, tal y como incluso llegó a denunciar hace pocos días el eurodiputado de IU Javier Couso ante el Consejo de la EU.

    Si manejamos ambas partes de la ecuación y elaboramos un sencillísimo ejercicio de mayéutica recordando la taxativa frase de Rajoy y apoyada por la EU acerca de la obligación de crear situaciones que favorezcan la estabilidad en sus países de origen… ¿alguien se atreve a decir sin riesgo a equivocarse que nuestro gobierno no es imbécil o que no manipula la información a su conveniencia? Por mi parte, aunque recuerdo eso sí que soy de letras puras, a fin de fomentar su equilibrio político y la mejora de su nivel de vida no me parece muy buena solución el comercio de armas con Libia o con países que apoyan la guerra civil en Siria.

    El tema de desviar fondos de cooperación al desarrollo para material de seguridad y control de los flujos migratorios en determinados países como Senegal lo dejaremos para otra entrada, que no quiero mezclar reglas de tres. Ya digo que soy un lerdo en matemáticas.

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Acerca de Rafa Poverello

Más allá de la falsedad del nombre, pues no soy pobre ni aunque quisiera en virtud del bagaje socio-cultural del que me es imposible escabullirme, mi espíritu anda de su lado, no porque sean buenos, sino porque se les trata injustamente.
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3 respuestas a Regla de tres

  1. Y mientras el comercio propera… ellos mueren. A centenares, a miles.Qué puto mundo.

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  2. Poverello dijo:

    Hay un ensayo por ahí, escrito por un profesor de Princeton, llamado ¿Por qué nos condenarán las futuras generaciones? Una de ellas será por cómo hemos tratado a las personas migrantes. La esclavitud nos parece una aberración a años vista, un Mediterráneo como tumba de seres humanos, desde luego, no va a ser menos.

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