“No me puedo morir”

Super Man vs Doomsday by kongzillarex619

Soplaban otros vientos en aquel año de 1948. De posguerra eran, ácidos y alborotadores de pelo hasta para un calvo, pero aún Bogart podía atreverse a soltar en el film noir ‘Cayo Largo’ eso de más vale un cobarde vivo que un héroe muerto y quedarse más ancho que pancho metido en su papel de antihéroe sensato. Hoy en algunas de sus películas no le dejarían ni darle una calada a un pitillo; lo que hay que ver. El caso es que sé de muchos ciudadanos civilizados que crujirían a guantazos al tipejo del sombrero Panamá si soltara esa perla en según qué círculos: en estos tiempos de emboscadas lo heroico es mantenerse con vida, pues no hay cobardes tan rápidos y capaces como para huir de la quema a rutinario golpe de zancada.

Ahí andaba yo, dentro de un salón blanco rotísimo de paredes agrietadas, acompañado de otros cobardes a mi imagen y semejanza y confiado tras mi cordial mediocridad. La reflexión conjunta que nos sometía merodeaba socarronamente alrededor de esa valentía inaudita a la que habría que aferrarse para mantener la esperanza más allá de tanto dato socio-económico que, proyectado sobre la pared como recauchutada estadística, nos recordaba unos agujeros negros de paro difíciles de cerrar ni aun con la ayuda de El Hombre de Acero.
Entonces, tras los bosquejos y a pesar de las acometidas rabiosas de algún que otro Juicio Final*, Superman se hizo Intrahistoria.

      El duelo surgió con una espontaneidad inesperada. El pistoletazo de salida lo dio el porcentaje de parados de la provincia de Córdoba: un 37,75 de nada, lo que supone la nada despreciable cifra de más de 141.000 personas sin derecho constitucional a un trabajo, ya no digo digno. Y yo, inocente y virgen -ambos en sentido figurado-, convencido como estaba de lo doloroso de aquel plato frío y de que todos los presentes, miembros de una comunidad parroquial asentada en un barrio periférico y acuciado por la necesidad, éramos netamente de izquierdas con mayor o menor cojeo me llevé un bofetón que casi me tumba de la silla.
– No se trabaja por que no se quiere. Conozco mucha gente a la que le han ofrecido trabajo y prefieren seguir viviendo del cuento. La cosa no está tan mal.

     
     La retahíla duró apenas unos minutos más, menos mal; paró justo a tiempo de que no se me reventara el hígado ni me saliera una úlcera gastroduodenal. Recordé irremediablemente a Manuel Azaña y aquella verdad que soltó y que casi nadie se otorga la dicha de cumplir de que “si los españoles habláramos sólo y exclusivamente de lo que sabemos, se produciría un gran silencio que nos permitiría pensar”. Yo tampoco le hice demasiado caso respecto a lo del silencio, claro, y aunque mi primera intención iba por los derroteros de proponer a quien se acababa de disfrazar de Juicio Final para un puesto directivo en la OCDE, cuyos principios ideológicos acerca de los malos hábitos de los parados había demostrado compartir a pie juntillas**, al final salté como un resorte percutiendo exclusivamente sobre los pensamientos clasistas y la prueba empírica contrastada a partir de esas palabras de no haber salido nunca de las cuatro cómodas paredes de casa y vivir en ‘Los mundos de yuppie’ (sí, no está mal escrito, me refiero a esos yuppies). En mi verbigracia y verborrea me explayé de seguido soltando a velocidad de cohete variopintos datos estadísticos  y ofreciendo incluso mi puesto en la oficina de Cáritas durante una semanita. Algún compañero de izquierdas, quizá más taimado, recurrió a lo absurdo e injustificado de la generalización: “Casi 5.000.000 de parados ¿y ninguno quiere trabajar? Pongamos que viven del cuento 500.000, ¿y el resto?”. De las 12.741.434 personas que malviven ya en España en riesgo de pobreza y/o exclusión*** -lo que supone un 27% del total aunque en Córdoba como siempre nos gustó llamar la atención ronda el 29%- es una lástima que aún no se tuvieran noticias, porque se habría llegado a la lógica conclusión de que esta peña no tiene ni para mojar sopa porque les sale de los huevos.

Gracias a Dios, para poner un poco de cordura nada almibarada al asunto, Carmen sí cumplió aquello a lo que se refería Azaña, de sobra. Fue en ese preciso momento cuando levantó su mano temblorosa y con voz quebrada se dedicó a compartir, sencillamente, aquello de lo que sabe y que hizo el efecto balsámico que no lograron miles de estadísticas:
– Yo no entiendo muchas de estas cosas, pero mi hermana lo está pasando muy mal por eso que decís de las pensiones. Tiene una paga de 400€ y se han ido a vivir con ellos otro hijo, su nuera y dos nietos, porque ya no ganan nada y no podían seguir viviendo ni de alquiler. Hablando con ella el otro día me dijo “estoy desesperada. No me puedo morir, porque si me muero ¿de qué van a vivir estos si sólo entra mi paga en casa? No me puedo morir”.

Touché.

Bogarth se descubrió ante aquella heroína de la Intrahistoria y le entregó su sombrero Panamá a sabiendas de que acababa de presenciar lo que podría ser el comienzo de una gran amistad. Por su parte Superman decidió retomar al instante la figura humanamente débil de Kent y pasó, a aquella enérgica mujer, el relevo de la capa roja con letra áurea para que se la entregara sin dilación a su hermana, mucho más necesitada que él de la inmortalidad. Carmen, haciendo de nuevo acopio de sencillez y elegancia, no optó siquiera por darles las gracias a ambos; tampoco hizo falta. Tras escuchar su sentido discurso pudo verse como Juicio Final partía en retirada, con el rabo entre las piernas y sin decir ni una sola palabra más.


* Doomsday (Juicio Final) es el nombre de un personaje ficticio en los cómics del Universo DC, un supervillano conocido especialmente por combatir y matar a Superman en la historieta ‘The Death of Superman’ de 1990.
** “Un parado de larga duración puede haber adquirido malos hábitos como el de no trabajar” así se refería José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE a los parados de larga duración en España. http://www.lasexta.com/noticias/economia/secretario-ocde-dice-que-parados-larga-duracion-tienen-malos-habitos_2012113000236.html

*** Último informe de la Red Europea contra la Exclusión y la Pobreza (EAPN) del año 2012 según datos extraídos del año anterior. http://www.eapn.es/noticias/186/12741434_personas


Fotografía del filme “La muerte del Superman” (Warner Wors., 2007)

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Acerca de Rafa Poverello

Más allá de la falsedad del nombre, pues no soy pobre ni aunque quisiera en virtud del bagaje socio-cultural del que me es imposible escabullirme, mi espíritu anda de su lado, no porque sean buenos, sino porque se les trata injustamente.
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